
Hay personas que forman parte de la historia misma de la ciudad. Los motivos por los cuales trascienden su tiempo pueden ser varios. En el caso de Doña Piru, son pocos los vecinos de Alta Gracia que no hayan al menos escuchado hablar de ella.



La foto fue sacada en la Estación de Trenes de Alta Gracia. Posan para la eternidad un buen puñado de inmigrantes españoles que llegaron a estos pagos.
Algunos (los más) con pinta de laburantes. Otros, más bohemios o más artistas, con sus instrumentos musicales.
Una verdadera postal de época, rescatada de los archivos de "Fotografía de las Sierras", de Atilio Rinaldi




