Fue a finales de los años cincuenta, tal vez con los sesenta amaneciendo. El escenario, el histórico barrio Norte y los protagonistas dos novios y toda su comitiva de familiares y amigos.
"Una sequía impresionante" es un capítulo de los tantos que tiene el libro "Viejas estampas de Alta Gracia", escrito por Jorge Zemborain, y queremos compartirlo con ustedes.
El museo Jesuítico no siempre fue museo. Lo que conocimos como Casa del Virrey Liniers apenas comenzó a ser un espacio destinado al público, durante muchos años fue residencia privada de una reconocida familia de Alta Gracia.
Normalmente, cuando posteamos una fotografía en nuestras redes sociales la reacción es unánime a la hora de opinar sobre la misma. Entonces, un recuerdo dispara otro, una cara termina siendo referencia para una historia, y así se va desarrollando el diálogo entre nuestros amigos lectores de Cosas Nuestras.
En verdad, es un error no tan error. Porque en realidad el personaje altagraciense al que hacemos referencia fue Concejal. Claro que su acción más importante la cumplió habiendo sido dos veces intendente de la ciudad.
Frases sentidas que hace algunos años, con él en vida, le escribí a Esteban, mi padre. En el Día de los Inmigrantes, vaya el homenaje para él y para todos los que llegaron a esta tierra a labrarse un futuro a fuerza de trabajo y sacrificio.
Rincones de nuestra ciudad que solo los de aquí nombramos de forma particular. Sitios muy queridos que guardamos en el corazón y la memoria... UN VIDEO QUE SEGURAMENTE TE MOVERÁ MIL RECUERDOS
El Hotel Quinta La Florida forma parte del pasado no tan lejano, pero brillante en que Alta Gracia se lucía con sus establecimientos. Con una estructura fantástica, fue la meca vacacional para funcionarios y empleados jerárquicos del Ferrocarril.