Hay personas que forman parte de la historia misma de la ciudad. Los motivos por los cuales trascienden su tiempo pueden ser varios. En el caso de Doña Piru, son pocos los vecinos de Alta Gracia que no hayan al menos escuchado hablar de ella.
Cecilio Luna fue, para todos, el Negro Jololo. De físico imponente que poco tenía que ver con su caracter, era imposible no quererlo. Conozcamos un poco más quién fue este personaje...
AYUDAMEMORIA. Un espacio pensado para recordar a quienes nunca debiéramos hacer a un lado en nuestro recuento histórico. Idolos, personajes, protagonistas y artífices de nuestra historia deportiva.
A fines de diciembre de 2021, el fallecimiento de Gilfredo Parisi enlutó a la ciudad y dejó bien en claro que fue una persona querida, querible y respetada.
Falleció hace horas uno de los más reconocidos peluqueros que tuvo la ciudad. En Cosas Nuestras queremos recordarlo con la nota que le hicimos hace algunos años.
Hace más de tres años hicimos una nota con el querido Luisito. El diariero de la ciudad, el tipo querible y querido por todos. En su memoria, recordamos lo que fue aquel diálogo donde nos contó su vida.
Conocerlo, saber sobre él, y hacerlo conocer a las nuevas generaciones era un desafío que queríamos enfrentar. Por eso hoy rescatamos de la memoria a Don Rosario López.
El Bicho Velázquez no era perfecto ni pretendía serlo. Tenía mil virtudes y mil defectos. Pero sería inconcebible pensar en describirlo sin sus luces y sus sombras. En la sumarresta de su vida, el saldo termina siendo positivo para el lado del buen tipo que fue.
Nuestra amiga Olgui García nos compartió una foto que nos dejó boquiabiertos. Por la calidad de la misma, y porque mostraba de la mejor manera a uno de los personajes urbanos más queridos de la ciudad: el “Chivo” Israel.
Hombre pequeño, casi diminuto, fue convirtiéndose en un enorme personaje urbano que transitó las calles de Alta Gracia munido de su enorme (en realidad al lado de su figura todo parecía enorme) canasta de mimbre, vendiendo los más ricos pastelitos que jamás se hayan probado por estas tierras.
Desde hace un tiempo se lo extraña por el centro. Emilio formaba parte del paisaje urbano y se hace muy difícil encontrar a alguien que no lo conociera. Y un día se fue. En silencio; sin que ninguno de sus amigos se enterara cómo y mucho menos, por qué...
Dante no fue goleador. No fue arquero imbatible. Tampoco un férreo defensor ni un hábil volante. Su vida y su trayectoria no transcurrieron con los “cortos”, pero vaya si estuvieron relacionadas con el fútbol.