Las canteras del Cerro fueron todo un símbolo de Alta Gracia. Fuente de trabajo para muchos, de sus entrañas salieron las piedras que se transportaron a todo el país. Muchos recuerdos se agrupan en torno a su nombre.
La fisonomía de una ciudad, su paisaje urbano va cambiando a lo largo del tiempo, por más que las paredes sigan siendo las mismas, y las viejas construcciones se sostengan inconmovibles ante el paso del tiempo.
El Hotel Quinta La Florida forma parte del pasado no tan lejano, pero brillante en que Alta Gracia se lucía con sus establecimientos. Con una estructura fantástica, fue la meca vacacional para funcionarios y empleados jerárquicos del Ferrocarril.