


Grupo Vocal Horizonte: folclore con música y talento
juan carlosEste grupo fue uno de los importantes que durante los años setenta marcaron el compás folclórico de Alta Gracia. Como otros, trascendió fronteras mostrando un componente musical que los destacó tanto en el ámbito local como en los grandes festivales.
Eran los inicios de los setenta, y desde hacía unos años se vivían épocas de gloria para el folclore. Existían grupos vocales, coros de cámara y conjuntos folclóricos de todos los estilos posibles. Todos querían hacer música, todos querían tocar un instrumento, o poner sus voces a las canciones de nuestra tierra.
En ese contexto, Alta Gracia no era la excepción. Animados por su amor al folclore, Jorge Molina, Néstor Ferreyra y Julio Puig conformaron un trío. Por entonces muy de “entrecasa”. Tanto que ni nombre tenía aun.
Total que la cosa se fue poniendo cada vez más seria y salieron a buscar una voz más gruesa. Así ingresó a la formación Carlos Oscar Shaeffer. Ya eran un cuarteto de voces e instrumentos. Hacía falta ponerle nombre al conjunto y nació su nombre: Grupo Vocal Horizonte.

Era 1973 cuando comenzaron a actuar en los escenarios peñeros que aún se sostenían en Córdoba. La fórmula musical era clara: algo de Los Fronterizos, un poco de los Chalcha, otro poco de los Quilla Huasi… sin dejar de lado a Los Cantores del Alba y a Los Runa. Todo ello, aderezado con temas propios, con creaciones con sello personal.
Segunda etapa: 1974 – 1976
“Un día se nos ocurrió cantar nada menos que la Misa Criolla”, contaron los Horizonte. “Fue para una Misa de Gallo, pero semejante obra no podía ser armada de oído y menos para solo cuatro voces, sin coro ni Ariel Ramírez, ni Domingo Cura…”
Fue cuando los muchachos se plantearon seriamente en buscar alguna ayuda sabia que los ayudara en la empresa. Y a la hora de buscar colaboración, surgió el nombre del Dr. Jorge Galasso, un Maestro con mayúsculas que tuvo Alta Gracia.

Como para hacer un capítulo especial sobre Galasso, qué decir. Odontólogo de profesión, la música fue la gran pasión que lo acompañó toda su vida. Fue un incomparable intérprete de guitarra, de gran capacidad creativa y un eximio armonizador. Autor, además, de temas que trascendieron fronteras nacionales, como el bolero “Así pasó lo que pasó” o la milonga “Porteña y nada más”.
Galasso no solo fue un soporte musical en cuanto a enseñanzas, sino que dotó al conjunto de varios temas de su autoría que formaron parte de su repertorio. “Canto a Dios”, “Milonga Porteña”, “Noche de farra”, “Nuevamente un vals” y “Guitarra Azul” fueron algunas.
Galasso, quien además fue un educador de alma, fue Rector del Colegio Nacional y más tarde hizo lo propio en el Anglo Americano. Nombrarlo en esta historia es un merecido reconocimiento a su figura y su legado.
Pero retomemos la historia del Grupo Vocal Horizonte. Galasso aceptó el desafío de la Misa Criolla pero poniendo una condición: que se incorporara al grupo una guitarra, que además debía ser la quinta voz. “Búsquenlo a Roberto Faretta”, dijo Galasso.
Y allá fueron los muchachos a convencer a Roberto, que era discípulo directo del Maestro. Faretta aceptó y Horizonte sumó a un excelente músico, brillante intérprete de guitarra, y una persona inolvidable.
Con Galasso y Faretta, el grupo dio un giro musical notable logrando encontrar sus mejores momentos. “Al fin cantamos la Misa Criolla a cuatro voces, guitarra y algo de percusión. Fue en la Misa de Gallo de 1974. Luego la repetimos en casamientos y otras fiestas”, cuentan los Horizonte.

Nuevo integrante y fallecimiento del Maestro
En 1976, por cuestiones de estudios, dejó el grupo Carlos Schaeffer y en su reemplazo ingresó Juan Carlos Virga (con un registro de voz de barítono/bajo). En esta etapa el grupo se integró con Néstor Ferreyra (1º tenor), Julio Puig (2º tenor), Jorge Molina (tenor barítono), Juan Carlos Virga (bajo) y Roberto Faretta en guitarra, arreglos y dirección musical. Todos bajo la batuta del Maestro Galasso.
Durante ese año, Horizonte actuó en distinos escenarios y eventos: Sindicato Argentino de Televisión, Redes Cordobesas, Sindicato de Comercio, Colegio Nacional y distintos pubs locales y de Córdoba.
En 1977 brindaron el recital Museo de Falla, cantaron en el evento Paravachasca Canta y Baila, en el Encuentro Estudiantil del Pio X, en el Sierras Hotel y fueron finalistas del Pre Cosquín de ese año.
Marzo de 1978 y una infausta noticia. Fallece el Maestro Galasso, significando un duro golpe emocional para los integrantes del grupo. La posta del mentor la tomó su discípulo Roberto Faretta, y la historia continuó creciendo.
Ese año actuaron en el anfiteatro de LV2, en la Peña de Cantoral en Carlos Paz. En la Fiesta Provincial del Deporte que se realizó en Keops. Pero además, en los festivales de Radio Nacional en Juniors y –como si fuera poco- otra vez fueron finalistas en el Pre Cosquín.

Cuarta Etapa: llega el final
El año 1979 comenzó con una actuación memorable en el Pabellón Argentina de la UNC, junto a Los Rundunes.
Pero fue un año de cambios. Néstor Ferreyra, médico de profesión tuvo que mudarse a Buenos Aires para perfeccionarse. La búsqueda de un reemplazante terminó cuando se sumó al grupo Carlos “Bebe” Martínez, que llegaba de su enorme experiencia en Los Runa.
Desde lo musical y las voces de sus integrantes, el Grupo Horizonte fue acomodándose a los nuevos registros de sus cantores. La pasión estaba, el talento era un hecho, pero de a poco, cuestiones personales y familiares de sus miembros hicieron que la llama se fuera apagando de a poco.
Y si a eso se le sumaba que por aquellos años nefastos, la música folclórica era menospreciada y casi “borrada” de las listas de las radios… todo fue demasiado pesado como para sobrellevar. Pocas propuestas de actuación y poca difusión terminó con muchos conjuntos. El Grupo Horizonte no fue la excepción.
Pero no se fue sin dejar legado. Muy por el contrario, sus voces quedaron en el recuerdo de todos quienes lo disfrutaron. Su calidad musical sigue aun siendo recordada y cada uno de sus integrantes forman parte de la historia grande del folclore y la música de Alta Gracia.


PETIT COLÓN: Cuentan que así comenzó la historia




