Recordando a Don Dante Degliangioli

Dante no fue goleador. No fue arquero imbatible. Tampoco un férreo defensor ni un hábil volante. Su vida y su trayectoria no transcurrieron con los “cortos”, pero vaya si estuvieron relacionadas con el fútbol.
26 de abril de 2026juan carlosjuan carlos
Como sucede recurrentemente en las historias de vida de los más importantes referentes del deporte de Alta Gracia, la vida profesional de Don Dante Degliangioli estuvo relacionada con el Maestro Rodolfo Bútori.
Pero esa parte de la historia ya la contaremos renglones más adelante.
Dante no fue goleador. No fue arquero imbatible. Tampoco un férreo defensor ni un hábil volante. Su vida y su trayectoria no transcurrieron con los “cortos”, pero vaya si estuvieron relacionadas con el fútbol.
Fue el masajista histórico de Talleres. Con el albiazul las pasó a todas. Desde momentos muy complicados hasta llegar a “tocar el cielo con las manos” con aquellos grandes planteles del mejor Talleres de todos los tiempos por los setenta y ochenta.

Sus inicios
Pero antes de Talleres (su vida) hubo otra vida. Don Dante supo decir alguna vez que “comencé en esto de los masajes allá por el año 30 en el Club Colón de Alta Gracia. Fue cuando hice el curso de medicina y kinesiología del deporte”. Por lo visto, el azul y blanco a bastones verticales ya aparecían en su historia personal.

Cinco años después, de la mano de Lalo Pereyra, fue a trabajar con el plantel de Lavalle, hasta que en 1942 irrumpe profesionalmente en su vida el Maestro Bútori, para llevárselo a Talleres, donde viviría lo más importante de su carrera.

WhatsApp Image 2026-04-26 at 20.58.55

Talleres, un sentimiento

Porque para Dante Degliangioli, Talleres fue mucho más que un trabajo. Fue un sentimiento abonado día tras día en el contacto con grandes jugadores, enormes técnicos e insignes dirigentes que supo conocer a lo largo de cinco décadas de transitar el ámbito albiazul.
“Los jugadores que más me impresionaron por su juego fueron Daniel Willington, la “Wanora” Miguel Romero, Amable López y la “Pepona” Reinaldi”, dijo alguna vez Don Dante, quien también se encargó de destacar a técnicos de la talla de Adolfo Pedernera, Angel Amadeo Labruna o Rubén Bravo.
Dante vivió a pleno el gran momento de aquel Talleres de Amadeo Nuccetelli, que hizo hablar al país y al mundo. Junto a esos planteles recorrió América y el planeta todo. Eran tiempos de grandeza hoy añorada. Eran años de giras internacionales y reconocimientos para un equipo enorme.
Don Dante formó parte de Talleres hasta sus últimos días. Cuando el fútbol profesional requería de gente más joven, siguió trabajando y dando ejemplo a los pibes de las divisiones inferiores.
Como dijimos, no fue delantero ni volante creativo. No se paró bajo el arco a atajar penales. 
Pero fue un ídolo de nuestro deporte, recordado siempre por gran profesional y mejor persona.
Gracias, Don Dante. 
Lo más visto