Cuando el fútbol se jugaba sólo los fines de semana y la televisión era casi ciencia ficción, en Alta Gracia hubo unos pibes que “la descosían” y concitaban la atención de todos los amantes del fútbol.
El Hotel Quinta La Florida forma parte del pasado no tan lejano, pero brillante en que Alta Gracia se lucía con sus establecimientos. Con una estructura fantástica, fue la meca vacacional para funcionarios y empleados jerárquicos del Ferrocarril.