Desde hace más de siete décadas, el apellido Murúa es sinónimo de curtiembre y peletería. Hoy, reinventados a los nuevos tiempos, siguen siendo líderes en un rubro que fue señero en Alta Gracia.
Don Antonio Minicone fue todo un personaje, eso queda claro. Pero mucho más allá del personaje, vivió un hombre con una historia de vida durísima, que lo forjó en su personalidad. Y que le dio mucho, muchísimo a Alta Gracia.