La natación tal vez no sea uno de los deportes que más laureles le haya entregado a Alta Gracia. Pero también tiene su historia, y nos gusta contarla y compartirla.
Dante no fue goleador. No fue arquero imbatible. Tampoco un férreo defensor ni un hábil volante. Su vida y su trayectoria no transcurrieron con los “cortos”, pero vaya si estuvieron relacionadas con el fútbol.