Hace unos días me encontré casi de casualidad con un amigo de otros tiempos (y de siempre, porque los amigos son de siempre) y me dijo: “escribite algo de los asaltos”.
El Hotel Quinta La Florida forma parte del pasado no tan lejano, pero brillante en que Alta Gracia se lucía con sus establecimientos. Con una estructura fantástica, fue la meca vacacional para funcionarios y empleados jerárquicos del Ferrocarril.