Esta historia, como tantas otras, nace de la fuerza creativa de la juventud. Pibes, adolescentes que a partir del fenómeno Beatle decidieron que acá, en la otra punta del mundo, también se podía hacer algo distinto a la hora de tocar música.
El Hotel Quinta La Florida forma parte del pasado no tan lejano, pero brillante en que Alta Gracia se lucía con sus establecimientos. Con una estructura fantástica, fue la meca vacacional para funcionarios y empleados jerárquicos del Ferrocarril.