Esta historia, como tantas otras, nace de la fuerza creativa de la juventud. Pibes, adolescentes que a partir del fenómeno Beatle decidieron que acá, en la otra punta del mundo, también se podía hacer algo distinto a la hora de tocar música.
Don Antonio Minicone fue todo un personaje, eso queda claro. Pero mucho más allá del personaje, vivió un hombre con una historia de vida durísima, que lo forjó en su personalidad. Y que le dio mucho, muchísimo a Alta Gracia.