La industria textil de regionales fue un símbolo de Alta Gracia. Durante muchos años, posicionó a la ciudad y además significó innumerables puestos de trabajo.
Dante no fue goleador. No fue arquero imbatible. Tampoco un férreo defensor ni un hábil volante. Su vida y su trayectoria no transcurrieron con los “cortos”, pero vaya si estuvieron relacionadas con el fútbol.