En el Día del Folclore, nada mejor que recordar a este verdadero baluarte de la música, la camaradería y la cultura de nuestra ciudad. Ir a lo del Zurdo Quintana es entrar a un mundo mágico del que no se puede salir nunca más...
Dante no fue goleador. No fue arquero imbatible. Tampoco un férreo defensor ni un hábil volante. Su vida y su trayectoria no transcurrieron con los “cortos”, pero vaya si estuvieron relacionadas con el fútbol.