¿ALGUIEN RECUERDA EL "SERRAYUYO"

Curiosidades 14 de julio de 2020 Por juan carlos
Normalmente, cuando posteamos una fotografía en nuestras redes sociales la reacción es unánime a la hora de opinar sobre la misma. Entonces, un recuerdo dispara otro, una cara termina siendo referencia para una historia, y así se va desarrollando el diálogo entre nuestros amigos lectores de Cosas Nuestras.
serrayuto de Terma-compressed

Normalmente, cuando posteamos una fotografía en nuestras redes sociales la reacción es unánime a la hora de opinar sobre la misma. Entonces, un recuerdo dispara otro, una cara termina siendo referencia para una historia, y así se va desarrollando el diálogo entre nuestros amigos lectores de Cosas Nuestras.

Pero en el ejemplo de la foto en cuestión, no fue éste el caso. Quienes hacemos este periódico somos concientes que es mucho más lo que ignoramos que lo que conocemos. Que cada día esta hermosa y querida Alta Gracia nos sorprende con jirones de su historia.

Pero por lo general, siempre un indicio tenemos, alguna vez hemos escuchado que alguien nos comentó sobre determinado tema...

La foto la envió uno de nuestros amigos lectores. Es de uno de los tantos productos que fabricaba Terma S.A.

Nunca pensábamos que la publicación de esta fotografía iba a significar tantas opiniones encontradas respecto al producto. Es que -sinceramente lo decimos- nunca, pero nunca habíamos escuchado hablar del “Serrayuyo”.

Y según parece, si nos guiamos por los muchos comentarios, nuestros lectores tampoco lo tenían muy presente que digamos...

Muchos, tal vez leyendo con la memoria de otro producto, lo confundieron con el querido (y extrañado) Raiyuyo, que fabricaba La Florida.

Otros directamente negaron haber conocido nunca el Serrayuyo.

Hubo quienes se aventuraron a decir que no sólo lo conocían, sino que recordaban su sabor. ¿La verdad? En esta, las opiniones de nuestros amigos lectores no hicieron más que profundizar nuestras dudas iniciales.

Un lector, sin dudarlo, dijo que fue un producto fabricado exclusivamente para “romper” con la competencia del Raiyuyo. O sea, opiniones hubieron de todo tipo y tenor a la hora de mirar con detenimiento la fotografía.

¿Qué diferencia tendría el “Serrayuyo” con el “Amargo Serrano”?

Quizás algún viejo empleado de la Terma, a partir de este comentario, nos sepa contar de qué se trataba este brebaje que no dudamos debía ser bastante rico y saludable.

Fotos como estas son las que nos alientan a seguir trabajando sobre la memoria colectiva de una ciudad. A seguir buscando en los cajones del recuerdo aquellas historias que nos forjaron como pueblo, que nos dieron identidad.

Aún cuando no nos pongamos de acuerdo sobre la foto que alguien rescató de su álbum personal y compartió con nosotros.

Y créannos. Se siente algo muy, pero muy parecido a la felicidad sabiendo que esto contribuye a amar cada día más a esta hermosa y querida Alta Gracia.

Te puede interesar