ESTUDIANTES: CUANDO LA AMISTAD SE CONVIRTIÓ EN UN CLUB

Alta Gracia Deportiva 29 de julio de 2020 Por juan carlos
A veces los clubes se hacen grandes por sus logros. Otros, crecen por su arraigo popular. Existen aquellos que viven de los laureles conseguidos años ha, y que hacen que la gente los recuerde.
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A veces los clubes se hacen grandes por sus logros. Otros, crecen por su arraigo popular. Existen aquellos que viven de los laureles conseguidos años ha, y que hacen que la gente los recuerde.

Pero están los otros, los de cuna humilde y que tal vez nunca llegaron a la cumbre del éxito, pero que se hicieron grandes por los corazones que los alimentaron cada día en el esfuerzo por mantenerlos vivos.

Este, quizás, sea el caso del Club Atlético Estudiantes, con un paso tal vez no muy prolongado por la Liga Departamental Santa María, pero compuesto por amigos que un día decidieron que querían darse el gusto de jugar juntos, y lo hicieron.

Que se vengan todos

Estudiantes nació en 1973, cuando un grupo de muchachos, que jugaban en distintos equipos de Alta Gracia, decidieron fundar su propio club. Mejor que lo cuente uno de sus mentores, Carlos “Mona” Chávez: “¿Cómo nace Estudiantes? Un día que dijimos que no queríamos jugar más en los clubes que jugábamos. Eramos jugadores de Sportivo, Palermo, Banfield, Colón. Nos juntamos todos, hicimos un equipo, nos afiliamos a la Liga y empezamos a jugar”.

Así de simple... o no tanto, porque ni los inicios ni los años que llegaron fueron sencillos. “Además de la Liga, jugábamos en los barrios, donde ganábamos todo lo que jugábamos. Por fin de semana capaz que teníamos seis o siete partidos entre oficiales y barriales. Pero nos encantaba, además todos nos querían enfrentar para ver si nos ganaban”, sigue contando Chávez.

Su vida en la Liga

En la Liga Santa María, nunca salió Campeón de Primera, aunque estuvo peleando arriba y fue siempre sinónimo de equipo que combinaba el buen juego con la experiencia y el aguante. Hizo de local en cancha de Banfield (“hasta que le terminamos la obra de instalación de agua caliente y fría en el vestuario y nos echaron”) y luego en Tigre. “Ahí teníamos que ir hasta el arroyo con baldes a buscar agua para llenar el tanque de los vestuarios si no, no podíamos jugar”, recuerda la Mona.

Cuenta la historia que tuvo un presidente, Don Miranda, elegido en el cargo “por ser el único serio del grupo”, que su sede estaba en un local ubicado en calle Urquiza, a metros de la Paulina Domínguez, y que cada día, esposas, madres y novias de los jugadores trabajaban por el club y sobre todo por los chicos de las inferiores.

Así de familiar era Estudiantes. Los logros llegaron en las inferiores, en Quinta y en Sexta Estudiantes salió Campeón de la Liga, con jugadores entre los que estaban Pablo Ortiz, Daniel Morelli, Roberto Chávez, Pedro y Leandro Altamirano o el Laucha Morelli, por nombrar a algunos.

RABINSKY CON JUGADORES ESTUDIANTES ALTA GRACIA 3-compressedEquipazo

A la distancia de los años, uno puede decir que Estudiantes en su plantel superior armó un verdadero equipazo, con muchos de los que venían siendo figuras en los equipos más importantes de la ciudad. Por sus filas pasaron futbolistas con experiencia y enorme calidad. Volvemos a recurrir a la “Mona” Chávez para que nos repase una formación base de aquel Estudiantes de Alta Gracia de los años setenta.

No le cuesta mucho recordarlos: “Luis Del Vecchio o Martín Jover (que había llegado de Racing de Córdoba); Paulino Quintero, Luis “Carcamán” Pizarro, Raúl Arévalo y “Tucho” Sosa ; Raúl Lucero, Carlos “Mona” Chávez y Santiago Funes; Luis Funes, Oscar “Chancleta” Olmedo y Juan Carlos Rabinsky”.

Pero por sus filas también pasaron jugadores de la talla de Osvaldo Coloccini, el “Gringo” Rigazzio, Nenín Volpato, Mario Montenegro, Héctor “Garrotillo” Villarreal y muchos más, entre los juveniles y los más experimentados.

Sin dudas que el clásico rival era Banfield, pero fueron memorables los choques con Palermo (“el Gordo Vázquez no nos quería porque varios nos habíamos ido de Palermo”).

Renglones arriba nombramos a un goleador infernal: “Chancleta” Olmedo. Oscar llegó al club luego de cansarse de hacer goles en Banfield y sobre todo en Colón. Con cientos de goles, fue el artillero histórico de la Liga Santa María, habiendo jugador también con la camiseta de la Selección de la Liga. Un fenómeno.

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