Las canteras del Cerro fueron todo un símbolo de Alta Gracia. Fuente de trabajo para muchos, de sus entrañas salieron las piedras que se transportaron a todo el país. Muchos recuerdos se agrupan en torno a su nombre.
Desde hace más de siete décadas, el apellido Murúa es sinónimo de curtiembre y peletería. Hoy, reinventados a los nuevos tiempos, siguen siendo líderes en un rubro que fue señero en Alta Gracia.
Una riquísima charla que nos permitió conocer la historia y las historias de barrio Norte. No buscamos al político, encontramos al hombre que vive y ama la barriada que lo vio nacer.
¡Qué lindo es ver que una nota aparecida en Cosas Nuestras atraviesa fronteras! Eso pasó con la que publicamos la charla con el querido Hugo Pugliese contando la historia de su fábrica de gallinitas.
Don Antonio Minicone fue todo un personaje, eso queda claro. Pero mucho más allá del personaje, vivió un hombre con una historia de vida durísima, que lo forjó en su personalidad. Y que le dio mucho, muchísimo a Alta Gracia.