
Ayer y hoy: la historia de una esquina (que no es una esquina cualquiera)
Mirando al Tajamar, allá donde la calle Padre Viera comienza a subir rumbo a la Shell, en la intersección con Arturo Illia, hay
Toda foto tiene su historia, y cuando en una imagen se reúnen elementos tan particulares, mucho más.
La historia detrás de una foto04 de noviembre de 2020Toda foto tiene su historia, y cuando en una imagen se reúnen elementos tan particulares, mucho más.
Leónidas era un cachorro de puma. Quien lo sostiene cariñosamente en brazos no es otro que nuestro querido y siempre recordado Pepe Der Ohanessián (¿quién lo diría, no?). La foto nos la pasó nuestra amiga María Esther Solla y nos contó su historia:
Pero como si el hecho de tener en una foto a un cachorro de puma criado en la ciudad, junto a nuestro querido Pepe fuera poco, la foto también encierra otro retazo de historia de Alta Gracia. En este caso, en el ámbito deportivo:
Mirando al Tajamar, allá donde la calle Padre Viera comienza a subir rumbo a la Shell, en la intersección con Arturo Illia, hay
Toda historia tiene un final, y en este caso, fue feliz....
Las canteras del Cerro fueron todo un símbolo de Alta Gracia. Fuente de trabajo para muchos, de sus entrañas salieron las piedras que se transportaron a todo el país. Muchos recuerdos se agrupan en torno a su nombre.
Esta majestuosa construcción está ubicada frente al parque del Sierras Hotel. Más concretamente en la esquina de Franchini y Massenet.
Fue por noviembre de 1982, cuando el Intendente Osmar Seletti puso el estacionamiento medido en el centro de Alta Gracia.
Julio Conforti tuvo a su cargo uno de los dos kioscos que estaban en la vieja terminal. No hace mucho nos contó sobre aquellos años...
Un recuerdo personal de este periodista, pero que forma parte de la memoria popular de barrio Gallego. El Almacén "Los Hermanitos". El del gallego y de Doña Mary.
Juan Gumersindo Quinteros. De caddie a jugar un Mundial. El golf en sus venas para el mejor de todos los tiempos en nuestra ciudad.
Horacio tal vez sea el resumen de todo lo que expresa la famosa frase de “la pelota siempre al 10”. Es que su sola presencia en cancha, durante años, fue un seguro de buen fútbol, de botín inteligente. De pase bien dado y jugada bien terminada.